28.12.11

¡MI CARTERA!

1 año, 365 días, 8760 horas, 525600 minutos, 31536000 segundos... es mucho tiempo.
Si me preguntan "¡Eh Noah!, ¿Cuanto hace desde que viste dinero en llamas en la oscuridad de la noche?" yo contestaría "¿Tres, cuatro meses?" y no, mas de un año ha pasado de aquellos versos, no se, todo va muy rápido (Pues que novedad, eso lo sabemos todos) ya, pero últimamente me afecta mas...
Bueno, os dejo con otra de mis historias con poco sentido:

"Contemplo la cartera encima de la mesa, tengo la sensación de que no pertenece a este mundo, soy consciente de que es mi cartera la que contemplo, estoy seguro de ello, pero mi subconsciente no para de decir que esa cartera no es mía. Intento averiguar la razón por la que mi subconsciente me dice tal barbaridad. Contemplo la cartera encima de la mesa. No tiene nada notorialmente raro, simplemente es una cartera, forrada de tela vaquera, con el interior de cuero marrón, que descansa sobre el tapete de piel verde de una mesa de madera lacada. "

17.11.11

29.6.11

Noches en vela...

Hace poco leí (en no mas de dos viajes en metro) el libro de "El retrato de Dorian Gray". Me gustó mucho la historia, y sobre todo descubrir que Dorian no es moreno como el cine nos ha hecho ver, sino rubio. Me resultó llamativo tal cambio en la gran pantalla, y me parece que en rubio el señor Gray es mas "él mismo"... Pero bueno, en esta entrada quería compartir mi parte preferida del libro, y tranquilos no tiene que ver mucho con la historia, así que no hay peligro de spoiler para quien no lo haya leído. Disfrutad!


"Son muy pocos aquellos de entre nosotros que no se han despertado a veces antes del alba, o después de una de esas noches sin sueños que casi nos hacen amar la muerte, o de una de esas noches de horror y de alegría monstruosa, cuando se agitan en las cámaras del cerebro fantasmas más terribles que la misma realidad, rebosantes de esa vida intensa, inseparable de todo lo grotesco, que da al arte gótico su imperecedera vitalidad, puesto que ese arte bien parece pertenecer sobre todo a los espíritus atormentados por la enfermedad del ensueño. Poco a poco, dedos exangües surgen de detrás de las cortinas y parecen temblar. Adoptando fantásticas formas oscuras, sombras silenciosas se apoderan, reptando, de los rincones de la habitación para agazaparse allí. Fuera, se oye el agitarse de pájaros entre las hojas, o los ruidos que hacen los hombres al dirigirse al trabajo, o los suspiros y sollozos del viento que desciende de las montañas y vaga alrededor de la casa silenciosa, como si temiera despertar a los que duermen, aunque está obligado a sacar a toda costa al sueño de su cueva de color morado. Uno tras otro se alzan los velos de delicada gasa negra, las cosas recuperan poco a poco forma y color y vemos cómo la aurora vuelve a dar al mundo su prístino aspecto. Los lívidos espejos recuperan su imitación de la vida. Las velas apagadas siguen estando donde las dejamos, y a su lado descansa el libro a medio abrir que nos proponíamos estudiar, o la flor preparada que hemos lucido en el baile, o la carta que no nos hemos atrevido a leer o que hemos leído demasiadas veces. Nada nos parece que haya cambiado. De las sombras irreales de la noche renace la vida real que conocíamos. Hemos de continuar allí donde nos habíamos visto interrumpidos, y en ese momento nos domina una terrible sensación, la de la necesidad de continuar, enérgicamente, el mismo ciclo agotador de costumbres estereotipadas, o quizá, a veces, el loco deseo de que nuestras pupilas se abran una mañana a un mundo remodelado durante la noche para agradarnos, un mundo en el que las cosas poseerían formas y colores recién inventados, y serían distintas, o esconderían otros secretos, un mundo en el que el pasado tendría muy poco o ningún valor, o sobreviviría, en cualquier caso, sin forma consciente de obligación o de remordimiento, dado que incluso el recuerdo de una alegría tiene su amargura, y la memoria de un placer, su dolor."

15.5.11

¿Te importa?

Entré en un chino con una moneda de dos euros, miseras sobras de una gratificante comida en el McDonalds, y decidí comer patatas. Por lo general, no me gasto mucho dinero, asi que escogí una bolsa pequeña por valor de 45 centimos. Con ganas de refrescar mi boca, decidí a su vez y tras mucho deliberar, utilizar el resto de mi dinero en chicles.
En la infima tienda ademas de el chino y yo mismo, se encontraba una señora de enormes proporciones facilmente confindible con un señor. Dicha mujer, ya entrada en años, se afanaba en disponer toda su compra en pequeño mostrador tras el cual, el chino, tambien de reducido tamaño, observaba todo con atención. En una de sus observaciones se percató de que yo ya habia terminado de comprar mis patatas y estaba dispuesto a pagar, asi que con amabilidad se dispuso a cobrarme. Yo me negué, en principio, puesto que la señora  también parecia dispuesta, pero ésta, con su voz varonil, dijo:
-Tranquilo, yo espero
-Muchas gracias - y dirrigiendome al chino añadí- deme el resto del dinero en chicles, por favor.
-¿Cuanto dinelo?
-Todo
-¿Que chicle?
-De los verdes porfavor
El chino comenzó a sacar de la caja azúl chicles azules.
-No, yo queria de los verdes de hierbabuena
-A, esto no sel, esto sel menta
Y la señora se unió a nuestra discusión:
-Que no te enteras chino, el chico te ha dicho de los otros, no me seas vago y daselos. Estos chinos no se enteran de nada...
Entre tanto el chino se puso a contar mis chicles y la señora seguia:
- ...es que no se entera, el pobre no sabe casi español, hay que ver, cuentalos bien, y dale dos mas de regalo! Y una bolsa que parece que no ves que el chico no puede con tanta cosa...
El chino metió los chicles en la bolsa, le di gtacias y huí de la tienda.
Por curiosidad conté los chicles, pero no tenia ni mas ni menos de los que habia pagado.
Al llegar a mi casa esa noche todo en la calle estaba en silencio, exceptuando pequeños grupos de gente cuyas conversaciones pude dostinguir:

-Ronaldo, Messi, bla, bla, bla. Solo cinco han marcado un gol con la cabeza, es flipante!!!...

-...pues no, hay dos tipos, está la aguda y la grave, a mi me gusta mas la música con graves...

-...la religión, de que sirve, solo son fanáticos, yo no le veo la lógica....

Tras escuchar estos fragmentos de conversación decidí que dos chicles de mas o de menos era lo mas importante del mundo. En esos momentos.


28.4.11

Malas compañias...

Un asiento vacío, es lo único que veo de ti. ¿La única huella que dejas? La nada. Todo lo que dices haces, piensas... simples vanalidades que se pierden sin rastro alguno en la negrura. Nada se sabe de ti, siempre sigilosa y singular, sola, dejando a tu paso, soledad, un rio de emociones sin compartir. Soledad, triste y caprichosa soledad, vete, no quiero tu compañia.


14.4.11

When dreams go through you...

I'm going to stay here watching the moon and remembering how your sweet face looks when dreams go through you...