Un asiento vacío, es lo único que veo de ti. ¿La única huella que dejas? La nada. Todo lo que dices haces, piensas... simples vanalidades que se pierden sin rastro alguno en la negrura. Nada se sabe de ti, siempre sigilosa y singular, sola, dejando a tu paso, soledad, un rio de emociones sin compartir. Soledad, triste y caprichosa soledad, vete, no quiero tu compañia.