30.9.12

Nanit

Éramos un pequeño punto luminoso cruzando una infinidad de curvas a través de una estrecha carretera.
La noche pesada y húmeda nos rodeaba en todas direcciones. Miré distraído por la ventanilla intentando ver mas allá de la cortina negra. Los cristales tintados no ayudaban, pero al menos pude diferenciar el cielo de la tierra. Hacia menos de un minuto que había despertado por los baches. Tenia hambre, sueño y me dolían los huesos de dormitar sentado en una mala postura. Había soñado con ella otra vez. Estábamos en un castillo en el mar, sentados observando el intenso azul de las olas. Ella tenia aprisionada mi mano izquierda entre las suyas, mientras yo rodeaba sus hombros con la derecha. No recuerdo mucho mas. Estábamos perdidos en la noche y los lados de la carretera se adivinaban recortados en barrancos. Un simple, tonto pero feliz pensamiento cruzó mi cabeza: "Si muero esta noche, moriré soñando con ella"
Y acto seguido abandoné mi cuerpo al sueño sin preocuparme por nada mas.