Escribí esto hace un par de meses, y olvidé publicarlo....
Se despierta desorientada. Su cuerpo le hace saber que ha dormido mucho. Se siente relajada. Poco a poco se estira entre las sábanas desconocidas, y su pelo color ébano, con restos de tinte rosa por las puntas, le cae desordenado por la cara al incorporarse. Abre los ojos, se aparta el pelo, y la sensación de desorientación crece ante el cuarto, que le es totalmente ajeno. Estira la mano por la cama y no hay nadie, ni signos de que alguien hubiera estado allí junto a ella. Es su cuarto sin duda, pero sigue sintiéndolo extraño, y además con un calor agradable sobre la piel, como si alguien hubiese estado abrazándola toda la noche. En sus ojos aun le quedan restos de lagrimas.
Llueve.
Ella entra otra vez en su habitación después de otro día duro y mira como por inercia los mensajes del teléfono.
-¿Como estas?
-Viva y empapada, ¿Y tu?
-Vivo, insomne y casi seco
-¿Insomne? ¿Y eso?
-El caso caso es que anoche me dio la neura de que estabas mal, pero solo es una tontería.
-Ayer estuve llorando
Lo mismo de siempre, un pensamiento sobre alguien te pasa por la cabeza, malo, por supuesto, y no le das importancia. Dices, no creo que esta persona esté mal, pero a la mañana siguiente hablas con esa persona y descubres que si estuvo mal. Y ahora supongo que toca otra noche sin dormir pensando en esas cosas extrañas que ocurren a veces y que a ti se te están haciendo peligrosamente normales.
Se despierta desorientada. Su cuerpo le hace saber que ha dormido mucho. Se siente relajada. Poco a poco se estira entre las sábanas desconocidas, y su pelo color ébano, con restos de tinte rosa por las puntas, le cae desordenado por la cara al incorporarse. Abre los ojos, se aparta el pelo, y la sensación de desorientación crece ante el cuarto, que le es totalmente ajeno. Estira la mano por la cama y no hay nadie, ni signos de que alguien hubiera estado allí junto a ella. Es su cuarto sin duda, pero sigue sintiéndolo extraño, y además con un calor agradable sobre la piel, como si alguien hubiese estado abrazándola toda la noche. En sus ojos aun le quedan restos de lagrimas.
Llueve.
Ella entra otra vez en su habitación después de otro día duro y mira como por inercia los mensajes del teléfono.
-¿Como estas?
-Viva y empapada, ¿Y tu?
-Vivo, insomne y casi seco
-¿Insomne? ¿Y eso?
-El caso caso es que anoche me dio la neura de que estabas mal, pero solo es una tontería.
-Ayer estuve llorando
Lo mismo de siempre, un pensamiento sobre alguien te pasa por la cabeza, malo, por supuesto, y no le das importancia. Dices, no creo que esta persona esté mal, pero a la mañana siguiente hablas con esa persona y descubres que si estuvo mal. Y ahora supongo que toca otra noche sin dormir pensando en esas cosas extrañas que ocurren a veces y que a ti se te están haciendo peligrosamente normales.
