20.12.12

21/12/12

¡¡Os deseo a todos una buena entrada y salida de ciclo!!

30.9.12

Nanit

Éramos un pequeño punto luminoso cruzando una infinidad de curvas a través de una estrecha carretera.
La noche pesada y húmeda nos rodeaba en todas direcciones. Miré distraído por la ventanilla intentando ver mas allá de la cortina negra. Los cristales tintados no ayudaban, pero al menos pude diferenciar el cielo de la tierra. Hacia menos de un minuto que había despertado por los baches. Tenia hambre, sueño y me dolían los huesos de dormitar sentado en una mala postura. Había soñado con ella otra vez. Estábamos en un castillo en el mar, sentados observando el intenso azul de las olas. Ella tenia aprisionada mi mano izquierda entre las suyas, mientras yo rodeaba sus hombros con la derecha. No recuerdo mucho mas. Estábamos perdidos en la noche y los lados de la carretera se adivinaban recortados en barrancos. Un simple, tonto pero feliz pensamiento cruzó mi cabeza: "Si muero esta noche, moriré soñando con ella"
Y acto seguido abandoné mi cuerpo al sueño sin preocuparme por nada mas.

22.5.12

R. Amigo

"Ella esta sentada con la cabeza ladeada hacia mi izquierda. Ojos cerrados y labios apretados. Su rostro irradia descanso. Los surcos del tiempo crean sombras profundas en su cara. A mi derecha hay una ventana por la que entran los últimos rayos dorados de sol, que crean reflejos perlados en su pelo cano." 


Se que nunca olvidaré esta imagen. 

4.5.12

Sin palabras.

Respiro hondo. Se que ella está detrás, me observa desde allí suficiente mente cerca como para que su olor llegue hasta mi y me haga sonreír como un idiota.
Ignoro su presencia.
"Sabia que vendrías"
Aunque se lo dijera con palabras no me entendería, pero parece que estos últimos días algo a cambiado, con una mirada me basta para entender que siente.
Es algo raro.
"¿Comunicarse solo con miradas? Pff en algún momento tendremos que hablarnos"
Por ahora me basta con cuidar de ella.
Sigue ahí.
Giro un poco la cabeza y la miro.
"Algún día sabremos que decir."

7.2.12

Una historia feliz (El fin del mundo)

Un buen escritor, de los que todo el mundo habla, o no, pero de los que gusta a la gran mayoría, no por su fama ni por que sale en la tele, sino por como escribe, se caracteriza por enganchar al lector y permanecer en su memoria.
Los más, escribimos según lo que sentimos, y teñimos nuestros relatos con las emociones que nos dominan mientras escribimos.
Un buen escritor no se deja dominar por sus emociones
Un buen escritor doblega sus emociones y las utiliza a placer de su pluma.
Un buen escritor conoce los tintes del corazón y los aplica pincelada a pincelada para crear un cuadro de palabras teñidas de emoción, que es lo que todos nosotros percibimos una vez leído.
Después de esta reflexión, cuya génesis en mi mente desconozco y de la que saco la conclusión de que no debo ser un buen escritor según yo mismo, paso a contaros el primer capitulo de una historia en segunda persona que he titulado "El fin del mundo".

El fin del mundo:


Seria lógico empezar diciendo algo como "te despiertas" pero no quiero que tengas legañas para que puedas ver y disfrutar perfectamente el espectáculo que te espera.
Te aviso de que mientras leas esto, te comprometes a serme fiel y me das control total sobre tus acciones y pensamientos, solo te doy la libertad de decidir cuando quieres dejar de ser manipulado/a por el escritor, yo.
Dicho esto, comencemos:

"Sientes pequeños pinchazos en las espinillas, ayer te diste un par de carreras para coger un bus, y tu falta de forma física te lo esta recordando desde esta mañana. La Gran Vía de Madrid esta llena de gente. Tú escuchando tu canción favorita esperas a un amigo. Tienes mala pinta, o eso crees porque las pocas personas que posan sus miradas en ti, las desvían rápidamente con caras de asco, sorpresa, desdén y miedo.
Tuviste un mal sueño esta pasada noche, no fue una pesadilla, fue un mal sueño. Digo fue, con toda su carga de pasado, porque lo sientes realmente lejos en el tiempo.
Son las diez de la mañana, habías quedado con tu amigo hace una hora, eso te cabrea bastante.
No te lo he dicho, pero estás al lado de la salida de metro de Callao, no la que está en la propia plaza, sino la que sale a Gran Vía justo en la acera contraria.
A tu derecha la Gran Vía baja hacia la plaza de España, y en esa dicción ves una figura que se abre paso a empujones entre la gente y que viene corriendo directamente hacia ti"


19.1.12

Eres mi luz de cada día.

Despiertas. La luz del sol atraviesa la ventana llenándote de calor. Giras en la cama buscando un rincón oscuro donde poder seguir durmiendo, y allí esta, la luz de tu vida, perfecta, dormida. Una sonrisa se forma en tu cara, y con un beso te levantas y observas la habitación. Su ropa descansa por todos los rincones. Deseas que todas las mañanas fueran así, sacudes la cabeza para olvidar esa sensación y decides que hoy va a ser un día perfecto.
(A Pau Salonso por tener siempre una sonrisa)

18.1.12

Dedicado a quien lo comparta.

Y tal y como viene, se va la felicidad, silenciosa, dejando tras de si el vacío de la soledad. Día tras día, las rutinas se convierten en cadenas que te atan a aquellos recuerdos y sentimientos que desearías borrar, y la sombra de tiempos mejores se alarga mas y mas cubriendo la vida de sombras procedentes de otra época, menos triste, mas sencilla, pero teñida con el dolor de la muerte y la guerra.
Recorres tus antiguas emociones las descubres tan puras y perfectas en tu recuerdo, y aunque teñidas por un dolor insoportable en tu corazón, te producen una sonrisa torcida, mas parecida a una mueca.
-Brindo por todos los buenos momentos que fueron y no volverán a ser.

16.1.12

Es el momento.

Poco a poco despierto y voy siendo mas consciente de mi alrededor.
Las paredes verdes, olor a rancio, estoy... ¿Atado?... si, estoy atado por las muñecas, pero los pies están libres. Las paredes se definen, son verdes a causa de la fina capa de moho que las cubre.
Siento una arcada.
Cuanto mas despierto mas consciente soy de la inmundicia que me rodea, restos de... algo, mucha sangre en el suelo...
Me incorporo.
Veo una puerta donde antes estaba mi espalda, y distingo lo que queda de una mano con una navaja.
Cojo la navaja y corto la cuerda de mis muñecas con ella, no es fácil.
Una vez libre de ataduras me dirijo a la puerta e intento abrirla.
Cerrada.
Voy a tener que esforzarme mas para salir de esta.
Rebusco entre las entrañas del suelo como quien busca en su mente la solución a algún problema, y veo frustradas mis esperanzas.
Me derrumbo.
Al sentarme en el suelo algo metálico hiere mi trasero.
Mi mano tienta el suelo en busca de dicho objeto, y como la repentina solución a mis problemas, encuentro la llave.
Es el momento de salir de aquí y contarle al mundo la solución a sus problemas.