19.1.12

Eres mi luz de cada día.

Despiertas. La luz del sol atraviesa la ventana llenándote de calor. Giras en la cama buscando un rincón oscuro donde poder seguir durmiendo, y allí esta, la luz de tu vida, perfecta, dormida. Una sonrisa se forma en tu cara, y con un beso te levantas y observas la habitación. Su ropa descansa por todos los rincones. Deseas que todas las mañanas fueran así, sacudes la cabeza para olvidar esa sensación y decides que hoy va a ser un día perfecto.
(A Pau Salonso por tener siempre una sonrisa)